Una buena alimentación es primordial para el cuidado de nuestros dientes.
Debemos alimentarnos de una forma adecuada y equilibrada, comiendo abundante cantidad de frutas y verduras (cinco raciones diarias), pescado, pollo, huevos, legumbres, pasta, arroz y una vez por semana carne roja y de cerdo.

También debemos beber cantidad abundante de líquidos, sobre todo agua, en una media de dos litros diarios, evitando lo máximo posible el café y el té, ya que manchan nuestros dientes, reduciendo también el consumo de tabaco.

Hay que cepillarse después de cada comida, no dejando pasar más de veinte minutos, utilizando seda dental y colutorio bucal.